sábado, 10 de septiembre de 2011

Reforma Constitucional

El nuevo curso político, con unas elecciones a la vuelta de la esquina, viene marcado por un hecho tan trascendente como es la reforma de la Constitución llevada a cabo por los dos partidos mayoritarios. En opinión del PREPAL (Partido Regionalista del País Leonés), conviene no olvidar cómo y por qué se ha llevado a cabo dicha reforma.

En primer lugar, dicha reforma trata de poner un techo al gasto y endeudamiento púbico puesto que, hasta ahora, los distintos gobiernos (central, autonómico y municipal) han gastado mucho mas de lo que han ingresado, con el peligro de bancarrota que eso supone. La idea no es mala del todo, pero hay que tener en cuenta una cosa: los mismos que ahora quieren vendernos las "bondades" de su reforma son los mismos que nos han llevado al borde del abismo cuando han gobernado porque, no lo olvidemos, el poder político se lo han repartido entre los dos mayoritarios desde la llegada de la democracia. Y ha sido su "buen hacer" a la hora de gastar el dinero público el que nos ha llevado hasta esta situación.

En segundo lugar, llama la atención la precipitación y rapidez con que se ha llevado a cabo la reforma, y el hecho de que haya sido a final de legislatura (recordemos, las Cortes se disuelven porque hay elecciones en noviembre). La Constitución parecía, hasta ahora, intocable y, de buenas a primeras, y en sólo unos días, los dos partidos que, aparentemente, no se ponen de acuerdo en nada (si acaso, en fastidiar a terceros) parecen uña y carne a la hora de reformar la Carta Magna. ¿A qué viene este cambio tan extraño?

En tercer lugar está el hecho de que ha sido una reforma "cerrada", es decir, "perpetrada" por los dos partidos mayoritarios sin más opción para los demás partidos de "subirse al carro o no", rompiendo de este modo el consenso constitucional, que es la gran baza y la fortaleza de la Constitución de 1978. ¿Hacia dónde nos encamina la ruptura de este consenso?

Por último, es inaudito que, ante una reforma de este calado, no se le pida su opinión al pueblo o, lo que es lo mismo, no se someta dicha reforma a referéndum (algo a lo que parece alérgico este país). La Constitución de 1978, la Constución de todos los españoles, podemos llamarla nuestra y de todos porque la votamos en referéndum, porque dimos nuestra opinión sobre ella. La reforma actual convierte ese "de todos" en un "de los diputados y senadores de los partidos mayoritarios", pues gracias a su negativa a que opinemos, van a conseguir que la Constitución deje de ser la nuestra, la de todos.

Por todo ello, desde el PREPAL (Partido Regionalista del País Leonés) estamos en contra de esta reforma Constitucional, una reforma precipitada, sin consenso alguno e impuesta por los dos partidos mayoritarios. Instamos, además (ya que, por desgracia, la tendremos que soportar), a la celebración de un referéndum, a que se le pida la opinión al pueblo. Porque eso es la democracia: el "gobierno del pueblo". ¿O es que no interesa lo que opine el pueblo?

PREPAL - Ciudad Rodrigo
PREPAL (Partido Regionalista del País Leonés)

Apdo. Correos nº 51 37.500 Ciudad Rodrigo (Salamanca)
http://prepal-ciudadrodrigo.blogspot.com

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